La fundamental importancia,de enseñar a tiempo a los niños a decir “gracias”, “por favor” o “buenos días”

0
58

Pertenezco a la generación del “gracias”, del “por favor”y “ del buenos días”, de la misma que no duda en decir un “lo siento” cuando es necesario. Cualidades todas ellas que no dudo en transmitir en mis hijos, porque educar en respeto es educar con amor.

Mostrarles a los niños la fundamental importancia de decir “gracias”, de “pedir por favor” o de dar los “buenos días” o “buenas tardes”, transmitirles de como estas simples palabras van mucho más allá de un sencillo acto de cortesía. Estamos invirtiendo en los valores sociales que tanto escasean en la sociedad actual.

Para poder crear y ver crecer una sociedad que se base en el respeto entre las personas, en la que el civismo y la consideración puedan marcar la diferencia, es justo y muy necesario poder invertir en estos detalles sociales, a los que la mayor parte del tiempo, no le damos la importancia que merecen. Es que la convivencia se trata de vivir en armonía, con las enseñanzas, de estas acciones basadas en la tolerancia donde todos los niños deberían comenzar a implementar desde pequeños.

Aunque parezca difícil, nosotros podemos criar a un niño con buenos valores desde chiquitos. Sus aptitudes son notorias y debemos de sacarle provecho a esa gran sensibilidad en materia emocional.

Saber dar las gracias, un arma de mucho poder para el cerebro infantil
Los neurocientíficos nos enseñan que el sistema neurológico de los niños está programado genéticamente para “conectarse” con los demás. Es algo mágico e increíble. Incluso lo podemos ver, hasta para las actividades diarias como a la hora de alimentarlos, bañarlos o cambiarlos de ropa se vuelven en improntas cerebrales que van en un sentido u otro a la actitud o respuesta emocional que tendrá ese niño más adelante.

El cerebro, está diseñado, de alguna manera para sentirnos inexorablemente atraídos por otros cerebros, por las interacciones de todos aquellos que nos rodean. Así es como el cerebro de un niño que es tratado con respeto y que desde pequeño se le va acostumbrando a decir la palabra “gracias”, entenderá muy rápido que está ante un refuerzo de manera positiva con mucho poder , que, sin duda, irá tratando de emplear poco a poco.

Quizás un niño de 3 años, al que sus padres les han enseñado a dar las gracias, a decir por favor o dar los buenos días, no entienda bien el valor de la reciprocidad y del respeto e importancia que llevan estas palabras aun pero con el tiempo apreciarán haber sido bien educados.

Quizás un niño de 3 años, al que sus padres les han enseñado a dar las gracias, a decir por favor o dar los buenos días, no entienda bien el valor de la reciprocidad y del respeto e importancia que llevan estas palabras aun pero con el tiempo apreciarán haber sido bien educados.

Cuando un niño descubre lo que pasa en sus contextos más próximos y comienza a pedir las cosas con un “por favor” y termina con un “gracias”, todo cambia. Hasta el primer momento, se lleva como una norma prosocial puesta por nosotros los adultos, algo que le confería refuerzos de manera afirmativa y positiva por su buen comportamiento.

Además, en algún momento ira a experimentar el auténtico efecto de tratar con respeto a otra persona, y esta acción se devolverá a su vez en él o en ella misma. Es algo maravilloso, una forma de actuar que lo acompañará por siempre, porque tratar con respeto a las otras personas, es también tener respeto hacia uno mismo, es actuar mediante unos valores y un sentido de convivir basado en un pilar social y emocional de peso.

Será en los 7 años cuando nuestros hijos puedan descubrir estos valores que forman parte de su inteligencia social. Es en ese momento en el que comienzan a darle mucha más importancia a la amistad, a saber, lo que significa esa gran responsabilidad afectiva, a comprender y llegar a disfrutar de la colaboración, atendiendo las necesidades ajenas e intereses distintos a los suyos.

Es sin duda alguna una edad grandiosa en la que todo adulto debe tener en cuenta un aspecto esencial en ellos: tenemos que continuar siendo el mayor ejemplo para nuestros hijos.

Entonces, ahora se presenta, la pregunta del millón. ¿De qué forma vamos inculcando en nuestros niños desde pequeños esas importantes normas de convivencia, de respeto y de cortesía?

Te mostramos unas estrategias para que las puedas tomar en cuenta, estas son indicaciones básicas para mostrar a los niños en cada situación.

¿Has llegado o entrado a algún sitio? Se saluda, se dan los buenos días o buenas tardes.

· ¿Te vas? Te despides.

· ¿Te hacen un favor? ¿Te han dado algo? Da las gracias.

· ¿Te han hablado? Responde.

· ¿Te están hablando? Escucha.

· ¿Tienes algo? Comparte.

· ¿No lo tienes? No envidies.

· ¿Tienes algo que no es tuyo? Se devuelve.

· ¿Quieres que hagan algo por ti? Pídelo con un “por favor”.

¿Te has equivocado? Discúlpate.

Detalles sencillos que, sin dudas, lo ayudarán para toda la vida.

 

 

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here